El diputado Armando Tejeda Cid (PAN) presentó una iniciativa para expedir la Ley General de Calidad del Aire y Salud Ambiental, con el propósito de garantizar el derecho de toda persona a respirar aire de calidad que proteja su salud y bienestar, mediante un sistema nacional de monitoreo, planeación, coordinación, financiamiento y evaluación en la materia.
La propuesta, enviada las comisiones de Medio Ambiente y Recursos Naturales para dictaminación y a la de Presupuesto y Cuenta Pública para opinión, busca hacer efectivo el derecho humano a un medio ambiente sano en su dimensión de calidad del aire, conforme al artículo 4° constitucional.
Asimismo, establecer las bases de coordinación entre la Federación, las entidades federativas, los municipios y las demarcaciones territoriales de la Ciudad de México para la gestión integral de la calidad del aire.
Además, ordenar el monitoreo obligatorio de los contaminantes atmosféricos en el territorio nacional, garantizar el acceso ciudadano a la información sobre la calidad del aire en tiempo real y vincular la política en esa materia con la de salud pública, movilidad sustentable y de ordenamiento territorial.
Definir metas progresivas de reducción de contaminantes atmosféricos, con plazos, indicadores verificables y evaluación periódica, tomando como referencia las directrices internacionales sobre calidad del aire y salud pública.
Garantizar la protección reforzada de las personas en condiciones de mayor vulnerabilidad frente a los efectos de la contaminación atmosférica, así como orientar el gasto público en materia de calidad del aire y salud ambiental hacia un presupuesto basado en resultados, con indicadores de desempeño verificables, trazabilidad presupuestaria y evaluación externa.
Armonizar la política nacional de calidad del aire con las obligaciones, metas y criterios internacionales aplicables en materia de salud ambiental, desarrollo sostenible y acción climática, de conformidad con los tratados y acuerdos suscritos por el Estado mexicano.
Armando Tejeda Cid sostiene que la contaminación atmosférica no es una molestia ecológica ni un indicador estadístico; “es una causa directa de muerte y enfermedad”.
Indica que de acuerdo con la Norma Oficial Mexicana NOM-172-SEMARNAT-2023, publicada en el Diario Oficial de la Federación en enero de 2024, reconoce que, en México, la contaminación del aire exterior provocó más de 36 mil muertes atribuibles a partículas PM2.5 y más de 2 mil 400 muertes a ozono, con base en estimaciones citadas por la propia norma.
Agrega que el World Resources Institute México ha señalado que en 2019 el país registró más de 48 mil muertes prematuras atribuibles a la exposición a aire contaminado. En tanto, el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias ha estimado que la contaminación del aire en el Valle de México causa cerca de 20 mil 500 muertes al año, especialmente asociadas con infecciones respiratorias y bronquitis.
Ante ello, el legislador expone que La Ley General de Calidad del Aire y Salud Ambiental será un ordenamiento especializado de carácter concurrente, complementario a las leyes generales del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, de Cambio Climático, de Salud, y de Movilidad y Seguridad Vial.
Aclara que “no las sustituye ni las deroga; cubre los espacios de esos ordenamientos, a fin de convertir el derecho a respirar aire limpio en una política pública medible, financiable, evaluable y exigible.
Por ello, propone la creación de la Comisión Nacional de Calidad del Aire y Salud Ambiental como órgano colegiado de coordinación interinstitucional.
Explica que esta comisión estará integrada por las dependencias federales vinculadas directamente con ambiente, salud, energía, infraestructura, comunicaciones, transportes, ordenamiento territorial, desarrollo urbano, economía y hacienda pública, así como al Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático.
Con ello, indica, la política de calidad del aire deja de ser un asunto aislado de una sola dependencia y se convierte en una agenda transversal de salud pública, planeación urbana, movilidad, energía, presupuesto y desarrollo regional.
También, plantea crear el Fondo Federal para la Calidad del Aire y Salud Ambiental como instrumento para financiar acciones prioritarias en la materia, conforme a los recursos que apruebe la Cámara de Diputados en el Presupuesto de Egresos de la Federación.
El Fondo podrá destinarse al establecimiento, modernización y ampliación de sistemas de monitoreo, a la elaboración e implementación de planes de calidad del aire, a investigación científica aplicada, al fortalecimiento institucional de autoridades ambientales y de salud, y a medidas de protección para personas y grupos en condiciones de mayor vulnerabilidad.
El legislador considera que de aprobarse su propuesta se lograría obligar lo que hoy es voluntario, así como a financiar lo que hoy depende de la buena voluntad de cada gobierno en turno y a medir lo que hoy permanece invisible.







