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Efrén Marcos Garmendia: el otro heredero de Socorrito Romero Sánchez

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*Socorrito heredó a sus seres queridos en vida

**Con la familia se nace y a otra se elige.

La Señorita Socorrito Romero Sánchez fue una de las mujeres más dadivosas de todo el país. Su forma de ser implicaba compartir sus bendiciones con los más necesitados y con quienes se lo merecían. Su capacidad de dar jamás ha estado en duda. Aunque hasta para ayudar a otros era inteligente.

Cuando la empresaria ayudaba a alguien, ella no entregaba dinero o bienes por sí solos. Ella otorgaba medios para que la persona prosperara y generara su propia fuente de empleo. Si regalaba dinero, y el beneficiado no sabía invertirlo, el riesgo era grande.

La gente de Tehuacán recuerda que Socorrito fue madrina de los hijos de sus trabajadores, fue quien financió varios emprendimientos de la gente local. Entre muchas otras acciones altruistas. Socorrito hacía el bien de forma que garantizara el éxito de esas inversiones.

Sin embargo, un caso singular es el del señor Efrén Marcos Garmendia, heredero de la Señorita. Quien, además, es testigo en la firma del testamento de Socorrito y contador público de toda la vida en la empresa de los Romero Celis. Garmendia fue beneficiado en vida con parte de las acciones de la empresa.

¿Cómo es que la Señorita regla acciones a uno de sus trabajadores?  El trabajo del Señor Garmendia, su lealtad a su jefa y su responsabilidad lo hicieron merecedor de este premio. Marcos merecía el preciado regalo más que la Garci-Crespo, por ejemplo, a quien sólo la mueve la codicia.

Muchas personas no forman parte de nuestra familia biológica, pero se convierten en piezas centrales de nuestra vida y se ganan más afecto que nuestros propios familiares. Siguen las pruebas, Socorrito jamás se equivocó al ayudar, en vida, a sus seres cercanos o a quién ella consideró merecedores.

Quienes intentan ensuciar la imagen de esta maravillosa mujer, motivados por su ambición, terminarán cansándose. Es imposible enturbiar a esta admirable mujer, honor a quién honor merece.

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