La activista nepalí Bhumika Shrestha está camino de convertirse en la primera mujer trans en entrar al Parlamento de Nepal, tras ser incluida este lunes en la lista de legisladores del Rastriya Swatantra Party (RSP), la formación ganadora en las elecciones que ha canalizado el voto clave de la «Generación Z».
Bhumika Shrestha, ícono de los derechos humanos en el sur de Asia, celebró en Katmandú su inminente designación oficial en la sede de la «Blue Diamond Society», la organización que ha sido el motor de su lucha por la comunidad LGBTIQ+ durante dos décadas y en la que tiene un rol fundamental.
Su entrada en la Cámara de Representantes simboliza el éxito de las nuevas plataformas políticas urbanas, lideradas por figuras como el exrapero y alcalde de la capital, Balendra «Balen» Shah, que han logrado capitalizar el descontento de la juventud frente a las estructuras de poder tradicionales.
Nepal celebra sus primeras elecciones parlamentarias tras la movilización de la «Generación Z»
Pese a que el escrutinio final de votos concluyó hace días, la oficialidad de los escaños bajo el sistema de representación proporcional (PR) depende de un complejo proceso de validación que la Comisión Electoral (EC) inició este domingo.
El órgano electoral supervisa que las listas cumplan con las estrictas cuotas de representatividad étnica y social que exige la Constitución nepalí para grupos como los adibasi janajati (nacionalidades indígenas), grupo bajo el cual ha sido propuesta Shrestha.
Nacida en 1988, la vida de Shrestha refleja la transformación de Nepal: pasó de abandonar los estudios a los 16 años de edad por el acoso escolar a liderar las batallas legales que convirtieron al país en pionero mundial al incluir el «tercer género» en documentos oficiales en 2007.
En 2015, Sharestha ya hizo historia al convertirse en la primera nepalí en viajar con un pasaporte de categoría «O» (Otros). Sin embargo, en 2021 dio un paso más al lograr que el gobierno actualizara su ciudadanía a «femenino», consolidando legalmente su identidad como mujer trans tras años de presión política.
Reconocida en 2022 por el Departamento de Estado de Estados Unidos por su trabajo, la activista trans llega a la política en un momento en el que la «ola joven» de Balen Shah busca ampliar la representación del pueblo en el legislativo y dar voz a las identidades crónicamente relegadas de la historia de Nepal.







