- En Gerdau Corsa, la cultura organizacional es un motor estratégico para el crecimiento. El compromiso con la seguridad, la inclusión y la mejora continua de sus colaboradores forman parte de su ADN.
Ciudad de México, 19 febrero de 2026.– La cultura empresarial dentro de la industria acerera cada día cobra más relevancia, ante un contexto de cambios mantenerse a la vanguardia es imperante, sin duda la innovación y la adaptabilidad son esenciales para mantener la solidez necesaria para este sector.
En este sentido, de acuerdo con el más reciente estudio de Deloitte sobre tendencias Globales de Capital Humano, uno de los ejes rectores es el uso de herramientas tecnológicas para comprender y aprovechar las motivaciones de cada trabajador que impulsen el rendimiento, la innovación y el cambio, atributos fundamentales en la actualidad para toda organización.
Sin embargo, ¿qué pasa cuando nunca se ha tenido claridad de la cultura organizacional en una empresa?, ante esta premisa, Gerdau Corsa hace una llamado a poner en el centro a las personas, empoderándolas y convirtiéndolas en protagonistas del cambio. Asimismo, promueve entornos donde la diversidad, la equidad y un liderazgo cercano fortalecen la colaboración, fomentan el aprendizaje constante y reconocen el talento como un elemento clave para el crecimiento sostenible.
La empresa también destaca por fomentar espacios donde la diversidad, la equidad y el liderazgo cercano permiten construir un ambiente colaborativo, orientado al aprendizaje y al reconocimiento del talento.
“Nuestra cultura se vive en el día a día, desde cómo trabajamos hasta cómo nos cuidamos entre todos. Creemos que la seguridad, la inclusión y el respeto no son iniciativas: son principios”, señala Luis Güereca, director general de Gerdau Corsa.
La seguridad, el corazón de una cultura centrada en las personas
Si hay un principio que define la cultura de Gerdau Corsa es la seguridad, no solo como política operativa, sino como un valor innegociable que guía cada decisión. Para la empresa, ningún indicador productivo, meta comercial o resultado financiero está por encima de la integridad de sus colaboradores. La seguridad no compite con el desempeño: lo hace posible.
Dentro de sus plantas productoras, toda operación está diseñada bajo un enfoque preventivo y formativo. Esto implica inversión constante en capacitación, actualización de protocolos, adopción de mejores prácticas internacionales y el fortalecimiento continuo de competencias técnicas y conductuales en materia de seguridad.
Pero la seguridad en Gerdau Corsa no se limita al cumplimiento normativo, está respaldada por certificaciones internacionales que avalan su gestión integral, como la ISO 45001:2018 en Seguridad y Salud, la ISO 14001:2015 en Medio Ambiente y la ISO 9001:2015 en Gestión de Calidad, que consolidan un modelo operativo alineado con estándares globales y con una cultura organizacional sólida y medible.
La empresa trabaja activamente para convertir a cada colaborador en un embajador de la cultura preventiva, promoviendo la corresponsabilidad y el liderazgo desde todos los niveles de la organización. La formación no es un evento aislado, es un proceso continuo que busca generar conciencia, autonomía y capacidad de acción.
Este enfoque integral también contempla la seguridad emocional y organizacional, fomentando entornos de confianza donde las personas pueden expresar inquietudes, proponer mejoras y actuar con responsabilidad compartida.
Empoderar a quienes construyen el futuro
En un contexto donde muchas organizaciones buscan diferenciarse solo por su producto, Gerdau Corsa apuesta por una cultura que conecta con el propósito mayor de la empresa: empoderar a quienes construyen el futuro. Promoviendo una filosofía que impulsa la mejora continua, el desarrollo personal y la excelencia operativa.
Ya sea en su forma de trabajar, en sus decisiones éticas o en su visión de largo plazo, la cultura Gerdau Corsa se ha convertido en un activo estratégico y una ventaja competitiva.
“Transformar el entorno comienza por transformar desde adentro, y eso solo es posible con una cultura fuerte, compartida y con propósito”, comparte Güereca.






