La actriz Brenda Fricker, la primera irlandesa que ganó un Oscar, por «Mi pie izquierdo» (My Left Foot: The Story of Christy Brown, 1989), ha fallecido a los 81 años de edad tras padecer una larga enfermedad, informó este viernes su agente, Phil Belfield.
«Nunca volveremos a ver a alguien como ella y el mundo es un lugar más pobre por su ausencia», señaló Belfield en un comunicado.
Brenda Fricker levantó el Oscar a mejor actriz de reparto en 1990 por «Mi pie izquierdo», un filme biográfico en el que dio vida a la madre del irlandés Christy Brown, a quien interpretó Daniel Day-Lewis y por que el también obtuvo un Oscar a mejor actor.
En su discurso de aceptación en el corazón de Hollywood, tuvo un recuerdo para su país y dedicó el galardón a «todo el pueblo de Irlanda».
Tras aquel éxito se afianzó como un rostro familiar para el público internacional gracias a sus papeles en películas como «The Field» (El prado, 1990), «Mi pobre angelito 2: Perdido en Nueva York», (1992), «A Time to Kill» (Tiempo de matar, 1996) o «Veronica Guerin» (2003).
«Tuve el honor de conocerla, quererla y trabajar con ella, y siempre ocupará un lugar en mi corazón y en el de tantos aficionados al cine y la televisión de todo el mundo», agregó Belfield en la nota.
Además del cine, la actriz irlandesa, nacida en Dublín, fue habitual en dramas televisivos de las principales cadenas de Irlanda y del Reino Unido, con destacados papeles en «Casualty» (BBC),»Arriba y abajo» (ITV) o en popular telenovela británica «Coronation Street».
También actuó en numerosas producciones teatrales, entre ellas, «Lavender Blue» y «A Pagan’s Place», representadas en escenarios como el National Theatre y el Royal Court Theatre.
En 1990, Fricker se convirtió en la primera mujer irlandesa en ganar un premio Óscar a la mejor actriz de reparto por su interpretación de la decidida madre de Christy Brown, quien nació con parálisis cerebral y solo podía controlar su pie izquierdo.
El embajador de Estados Unidos en Irlanda, Edward Walsh, describió hoy a Brenda Fricker como «una gigante del cine irlandés» y elogió su «inolvidable» interpretación en «Mi pie izquierdo».
«De Dublín a Hollywood, su trabajo llevó las historias de Irlanda al mundo e inspiró a generaciones a ambos lados del Atlántico. Deja un legado extraordinario y quiero trasladar mi más sentido pésame a su familia, amigos y a todos los que la quisieron», escribió el diplomático en la red social X.







