Al menos 30 millones de personas ya se han realizado pruebas de ADN a través de alguno de los diversos servicios genealógicos que existen en este mercado que tenía un valor aproximado de 3 mil 500 millones de dólares en 2022; sin embargo, la idea de regalar un kit de prueba de ADN en este Día del Padre, puede no ser tan buena como parece.
Según Susan Moore, investigadora universitaria australiana jubilada en psicología social y del desarrollo, la decisión de regalar o hacerse una prueba de ADN requiere más reflexión de la que la mayoría de la gente cree, pues estos regalos pueden tener profundas implicaciones psicológicas.
Moore advierte en su nuevo libro, «La psicología de la genealogía», que las pruebas de ADN pueden revelar secretos familiares —como paternidades erróneamente atribuidas—, exponer la concepción mediante donación de gametos e incluso conectar a personas con medios hermanos desconocidos hasta entonces.
De hecho estas situaciones cada vez más frecuentes a medida que se expanden las bases de datos y, son meras especulaciones, ya que Moore se basó en investigaciones y casos reales para revelar los beneficios y los riesgos.
Si bien regalar kits de ADN puede ser divertido, también «puede ser arriesgado», por lo que esta psicóloga recomienda pensar «detenidamente en cómo la persona a la que se lo vas a regalar podría afrontar resultados inesperados».
Consideraciones a tener en cuenta
Moore explica que en las historias familiares se pueden descubrir «historias alegres e inspiradoras del pasado, así como secretos tristes e inquietantes de sus antepasados».
«Los registros y las coincidencias de ADN suponen un impulso, un desafío e incluso una amenaza para la autoestima, y esto está ocurriendo a niveles sin precedentes», añade la experta.
El libro menciona casos en que las personas descubrieron que su padre biológico era en realidad el médico de fertilidad de su madre, o en los que se descubrió tardíamente la adopción o la concepción mediante donación de gametos a través de pruebas de ADN.
«A nivel personal, estos hallazgos pueden causar una gran angustia, desestabilizar la propia identidad y, al menos inicialmente, preferiríamos no saberlos. Sin embargo, una vez conocidos, es imposible ignorarlos», explica Moore.
«Mientras que algunos podrán integrar esta nueva información en su comprensión de la identidad, las relaciones familiares y el sentido de pertenencia, otros tendrán dificultades para aceptarla, confiar en ella y experimentarán sentimientos de traición», añade la experta al aclarar que el regalo también puede ser una buena idea.
¿Hacer el regalo o no?
Regalar una prueba de ADN en este Día del Padre puede ser riesgoso
Kit genérico de prueba de ADN. Crédito: Shutterstock
Moore señala que la exploración de la historia familiar, incluidas las pruebas de ADN, satisface necesidades humanas fundamentales y, además de la curiosidad, esta búsqueda tiene profundas motivaciones psicológicas, como la búsqueda de identidad y las influencias en nuestro carácter.
Sin embargo advierte que no conviene hacer la exploración «a menos que estés preparado para sorpresas, algunas quizás desagradables, o si te preocupa mucho la privacidad».
La clave, sugiere la Dra. Moore, es tener una conversación sincera antes de hacer el regalo exponiendo los riesgos y averiguar si papá se siente preparado para descubrimientos inesperados y si ha considerado las implicaciones para su privacidad y si está al tanto de lo que el ADN puede y no puede revelar.







